Según una encuesta hecha por el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) reveló que un 68,2% de los chilenos está a favor de “medidas que limiten el ingreso de los inmigrantes a Chile”.

Según estudios realizados, esta aseveración está basada en la idea de que Chile está repleto de migrantes y la percepción es incluso que hoy vienen a “quitarles” el trabajo a los nacionales. El limitar su ingreso apunta a que se establezcan diversos filtros que permitan distinguir entre migrantes, esto es, los que vale la pena y los que no.

Esta postura quedó claramente expresada en la cita del presidente electo, Sebastián Piñera cuando señaló “Chile debe estar abierto a recibir inmigrantes que aporten al desarrollo de nuestro país, pero debe cerrar absolutamente sus fronteras al narcotráfico, a la delincuencia, al contrabando, al crimen organizado y también a la inmigración ilegal”.

La criminalización y oposición a la migración no es un tema nuevo siempre se teme a lo desconocido pero sin embargo siempre es sesgada por que se da normalmente en función de su aporte económico, cultural y social, porque el ser un migrante anglosajón es muy distinto a ser uno que proviene de la África negra, por lo que calificar a un migrante por su color de piel, proveniencia, nivel social, económico o cultural no pasan de ser actitudes racistas y xenofóbicas.

Asimismo, estas apreciaciones son variables porque si el día de mañana llega un nacional de un país que hoy admiramos pero que ya no la xenofobia y racismo puede ser aplicado al que una vez quisimos. Todo es coyuntural.

Pensemos hace unos años en los Árabes o  Chinos que son parte de nuestra sociedad y que han aportado ampliamente a ella, en un principio eran mal mirados pero hoy son considerados ya han generado importantes desarrollo en diversos sectores económicos.

Por eso, no debemos olvidar nuestra historia y ser más abiertos, integrarlos porque los problemas sociales, económicos, y políticos de nuestros países de origen que nos obligaron a migrar no son nuestra culpa ya es suficiente abandonar a sus raíces para además encontrar que no son 

Soledad Torres, Legal Global Chile